En un giro hacia las políticas de natalidad, la administración de Donald Trump presentó una
nueva regla destinada a combatir la baja tasa de nacimientos en Estados Unidos. La medida busca facilitar que las empresas incluyan
en sus planes de salud la cobertura de fecundación in vitro (FIV) y otros tratamientos de fertilidad que, hasta ahora, resultaban económicamente inalcanzables para miles de familias trabajadoras.